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Las autoridades chinas han condenado a 6 y 8 años de prisión a dos espías que vendieron secretos militares nacionales al extranjero, entre ellos, fotografías del primer portaaviones chino e importantes proyectos de defensa, publica hoy la prensa estatal.

Se trata de dos hombres, apellidados Han y Zhang, que, de forma separada, fotografiaron importantes proyectos militares y equipamiento de China y vendieron cientos de imágenes con este contenido, altamente secreto, a sus empleadores extranjeros, señalan los medios, sin especificar el receptor de esta información.

Al parecer, ambos fueron contratados por un supuesto periodista, en el caso de Han, y otro supuesto editor de una revista extranjera, en el de Zhang, quienes les ofrecieron el año pasado, y de forma separada, altas sumas de dinero por fotografías de proyectos en el norte del país.

La Agencia de Seguridad Nacional de Dalian, capital provincial de Liaoning, en el norte, arrestó a los dos hombres el año pasado y les acusó de "revelar secretos de Estado", un delito por el que Han ha sido condenado a ocho años de cárcel y Zhang, a seis.

Liaoning es uno de los centros manufactureros de defensa de China, donde se encuentran numerosos proyectos de construcción e investigación militar, como el desarrollo de aviones de combate y buques militares como submarinos, portaaviones y destructores.

Precisamente, es en el puerto de Dalian donde se cree que se está construyendo el segundo portaaviones de China, en base a la información que de forma esporádica se filtra en los medios chinos.

Según informa la prensa estatal, Han fue contactado a través de WeChat (el WhatsApp chino) por un supuesto periodista extranjero en marzo del año pasado, que le ofreció trabajo.

Al parecer, el desconocido le pidió acercarse a un proyecto militar en Dalian y tomar fotografías de él. Como adelanto del cobro que recibiría por su trabajo, el supuesto periodista le dio más de 11.000 yuanes (unos 1.700 dólares, 1.600 euros).

Han, de 30 años, tomó fotografías de este y otros proyectos militares con su móvil, entrando, en ocasiones, en zonas restringidas.

También acudió a un foro celebrado en Pekín sobre programas de tecnología militar, que grabó y fotografió.

En unos meses, Han llegó a ganar más de 90.000 yuanes (unos 14.400 dólares, 13.400 euros), señala la prensa oficial.

Por su parte, Zhang, de 23 años, conoció a un supuesto editor de una revista extranjera también a través de una aplicación de móvil y éste le ofreció trabajo.

El empleador le pidió que comprara una cámara de alta calidad y tomara instantáneas del primer portaaviones chino, el Liaoning.

Con el tiempo, Zhang se las ingenió para ser contratado en una empresa militar con el objetivo de acumular más información que mandar al exterior.

Las autoridades detuvieron a Zhang en agosto, después de que hubiera mandado más de 500 fotografías del Liaoning y otros proyectos de defensa por más de 40.000 yuanes (unos 6.400 dólares, 6.000 euros).

China aprobó el año pasado una nueva ley contra el espionaje con el objetivo de intensificar el control, después de los múltiples casos registrados y la aparición de nuevas herramientas que facilitan estas actividades, como los móviles inteligentes, y de los que no se hacía mención en la anterior ley. informó fuente RPP.

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